Liderazgo local, impacto duradero en todo el Caribe Occidental

CORAL partner, BICA, monitors water quality in the waters of Half Moon Bay on the island of Roatan, Honduras

En todo el Caribe occidental, los arrecifes de coral dependen tanto del liderazgo local como de las condiciones ambientales.

En 2025, la Alianza para los Arrecifes de Coral (CORAL) trabajó en estrecha colaboración con comunidades, gobiernos y socios para reducir la contaminación, reforzar la protección de los arrecifes y fomentar las condiciones necesarias para que estos puedan hacer frente al cambio climático. Desde Honduras hasta Belice y México, esta labor consiste en abordar las causas fundamentales del deterioro de los arrecifes, asegurando al mismo tiempo que las soluciones sigan estando impulsadas a nivel local y enfocadas en el futuro.

El Arrecife de la Barrera Mesoamericana

El Caribe Occidental alberga el Arrecife Mesoamericano, la barrera de coral más grande del hemisferio occidental. Estos arrecifes sustentan la pesca, el turismo, la protección costera y los medios de vida de millones de personas. Son de vital importancia ecológica, pero cada vez más vulnerables.

Una de las amenazas más graves a las que se enfrenta la región es la de las aguas residuales sin tratar o mal tratadas. Cuando las aguas residuales llegan a las aguas costeras, introducen nutrientes nocivos y bacterias que debilitan la salud de los corales y perturban su reproducción. Si no se aborda esta contaminación de origen terrestre, los arrecifes se ven sometidos a un mayor estrés y corren un mayor riesgo de contraer enfermedades.

Las aguas residuales se vierten al océano y llegan al arrecife situado frente a la costa de Coxen Hole, en la isla de Roatán (Honduras)

Por eso, nuestro centro regional del Caribe Occidental se centra en reducir la contaminación en su origen, reforzar la gestión local y asegurarse de que los arrecifes se protejan y manejen de forma eficaz.

Convertir la ciencia en un impacto duradero

En 2025, nuestro equipo trabajó junto a las comunidades, los gobiernos y los socios locales para evaluar la calidad del agua, identificar las fuentes de contaminación y diseñar soluciones de gestión de aguas residuales adaptadas al contexto social, económico y ambiental de cada lugar. Este trabajo preliminar es esencial. Es lo que convierte las soluciones a corto plazo en soluciones a largo plazo. Diseñadas para durar décadas, no solo para los ciclos de financiamiento. [Véase también: Informe de impacto 2025]

En toda la región, CORAL ha impulsado activamente nueve proyectos de mejora del tratamiento de aguas residuales, que abarcan la evaluación, el diseño, la ejecución y la sostenibilidad a largo plazo. En conjunto, estas iniciativas ya están evitando que unos 34 millones de galones de aguas residuales sin tratar lleguen al océano cada año, y está previsto que se conecten más hogares y comunidades en 2026 y 2027.

Bajo el agua, observando un banco de peces de arrecife que nada a través de aguas cristalinas entre un arrecife de coral en buen estado
Fotografía de Martin Leglize

CORAL también ha finalizado evaluaciones exhaustivas de las infraestructuras de agua y saneamiento en Roatán, Utila, Tela y Trujillo, además de avanzar en iniciativas similares en Cayo Caulker y Cozumel. Estas evaluaciones han proporcionado información exhaustiva y actualizada para facilitar una planificación más coordinada entre todas las partes involucradas, lo que contribuye a la continuidad y al impacto a largo plazo.

Avances en toda la región

En las Islas de la Bahía de Honduras, CORAL ha apoyado la modernización de los sistemas y la planificación a largo plazo para hacer frente a los retos relacionados con las aguas residuales, y está estudiando la posibilidad de colaborar con sus socios en la instalación de nuevas conexiones domésticas en las comunidades costeras en expansión.

En Belice, se siguió trabajando en Caye Caulker para evaluar las necesidades en materia de aguas residuales y las soluciones que protejan los arrecifes costeros, respaldando al mismo tiempo la economía de la isla, basada en el turismo. En México se está llevando a cabo un proceso similar, que sienta las bases para su futura implementación.

En todos estos sitios, el enfoque fue el mismo: comprender mejor las necesidades en materia de aguas residuales y proponer las soluciones adecuadas, centrándose en la gobernanza, las infraestructuras, las finanzas o en los tres aspectos a la vez, basándose en la ciencia, el contexto local y la viabilidad a largo plazo.

Proteger los arrecifes mediante un manejo eficaz

Reducir la contaminación es solo una parte del problema.

La salud de los arrecifes depende también de que las áreas protegidas estén bien gestionadas, ya que estas sustentan las poblaciones de peces, mantienen el equilibrio ecológico y sirven de sustento a las comunidades costeras.

En 2025, junto con sus socios, CORAL siguió reforzando la protección dentro del Parque Nacional Marino de las Islas de la Bahía, apoyando los esfuerzos para fortalecer la gobernanza y proteger su plan de manejo y sus instrumentos normativos. Gracias a la asistencia técnica, el apoyo jurídico y la moderación de debates entre los cogestores, los líderes locales y las autoridades nacionales, el plan se restableció con éxito y se volvió a publicar a finales de 2025.

Foto de grupo con los socios en la cumbre sobre aguas residuales de 2024, celebrada en la isla de Roatán, Honduras

Para ayudar a definir los próximos pasos, CORAL ha desarrollado y lanzado una herramienta de encuesta en 16 comunidades pesqueras de Roatán, con más de 300 encuestas previstas. Estas encuestas recogen las opiniones de los pescadores sobre la zona de veda propuesta, incluyendo cómo podría afectar a sus medios de vida y a las economías locales. Esta recopilación de datos tiene como objetivo dar forma al proyecto para integrar un diseño más inclusivo, resaltando las preocupaciones y reforzando la transparencia, la confianza y la voz de la comunidad en los debates sobre políticas.

Este trabajo saca a la luz una realidad importante: proteger los arrecifes no consiste simplemente en trazar líneas en un mapa. Requiere liderazgo local y una responsabilidad compartida por parte de las personas e instituciones que dependen de estos arrecifes. A través de este trabajo, nuestro equipo contribuyó a salvaguardar años de avances y sentó las bases para futuras mejoras, entre las que se incluyen las zonas de veda propuestas y una mayor participación de la comunidad.

Por qué son importantes estas iniciativas

Los arrecifes de coral no pueden recuperarse (ni tener más posibilidades de adaptarse) si se ven abrumados por la contaminación, la sobrepesca y un manejo deficiente. Al reducir los factores de estrés cotidianos, nuestro trabajo en el Caribe Occidental ayuda a los arrecifes a mantener su resiliencia, lo que les brinda más posibilidades de sobrevivir en un mundo que se calienta.

Y lo que es igual de importante, estas iniciativas ayudan a las personas que dependen de los arrecifes. El agua limpia, la pesca sostenible y los ecosistemas costeros bien gestionados fortalecen las economías locales, protegen la salud pública y preservan los vínculos culturales con el mar.

¡Nuestro informe de impacto está a punto de salir! Haz clic aquí para acceder de forma anticipada>«/></a></span><script charset=
Donar
Close flyout widget area

Ayuda a salvar los arrecifes de coral del mundo