Sarah Severino, investigadora del proyecto CORAL, analiza la turbidez del agua en Molokai

Descubre exactamente cómo la adaptación de los corales ayuda a los arrecifes a sobrevivir al calentamiento de los océanos. Descubre por qué la conectividad, la genética y las condiciones locales son fundamentales para la resiliencia a largo plazo de los arrecifes.

El reto
Foto de Teresa Wood

Desde 1950 se ha perdido casi la mitad de los arrecifes del mundo y se prevé que todos los que quedan se vean amenazados para 2050 si las condiciones y las tendencias actuales continúan. Las consecuencias humanitarias y para la biodiversidad de un colapso total de los arrecifes de coral serían catastróficas, ya que afectarían a más de un millón de especies marinas, a las economías locales y a la seguridad alimentaria de innumerables comunidades costeras.

Entre todos, debemos reducir drásticamente las emisiones globales. Pero, ¿qué más podemos hacer para garantizar que los arrecifes de coral se mantengan sanos y sigan aportando beneficios a la fauna y a las personas? 

Nuestra solución
Crédito de la foto: Kellon Spencer

Presentamos la «Hoja de ruta para la resiliencia de los arrecifes».

Partiendo del Arrecife Mesoamericano, esta iniciativa conjunta entre CORAL, la Iniciativa «Arrecifes Sanos para Personas Sanas» (HRHP), el Fondo del Arrecife Mesoamericano (MAR Fund) y la Universidad de Leeds identifica dónde las medidas de conservación pueden reforzar de forma más eficaz la resiliencia de los arrecifes. Mediante el análisis de los datos más recientes y la participación de socios clave desde México hasta Honduras, el proyecto elaborará planes de acción adaptados al cambio climático y estrategias de financiación para apoyar los arrecifes prioritarios.

Para orientar estas decisiones, estamos elaborando un mapa científico de alta resolución sobre la resiliencia de los arrecifes en todo el Arrecife Mesoamericano. Este proyecto combina datos de más de 300 puntos de estudio de los arrecifes, 20 años de seguimiento ecológico, datos medioambientales por satélite, registros de la calidad del agua de 90 ubicaciones y modelos predictivos. Al analizar cómo han respondido los arrecifes al estrés medioambiental en el pasado, podemos identificar aquellos que corren un mayor riesgo y aquellos con mayor capacidad para tolerar futuros episodios de blanqueamiento y los efectos del cambio climático.

A continuación, ponemos en práctica estos conocimientos científicos colaborando con más de 100 partes interesadas para desarrollar conjuntamente estrategias de gestión climáticamente inteligentes adaptadas a las condiciones locales. Paralelamente, los socios están identificando oportunidades de financiación filantrópica y privada para apoyar la conservación tanto a escala local como regional. En conjunto, estos esfuerzos crean una hoja de ruta práctica para dar prioridad a la protección, destinar recursos y reforzar la resiliencia en todo el Arrecife Mesoamericano.

Diseñar medidas de conservación para la adaptación

Si te dedicas a la conservación, te ocupas de la ordenación del espacio marino o tienes algo que aportar a los procesos de ordenación del espacio marino, te recomendamos encarecidamente que sigas los siguientes pasos. Hay esperanza para los arrecifes de coral, pero solo si favorecemos las condiciones que les permitan adaptarse.

Foto de Antonio Busiello

Dar prioridad a la protección de las diversas redes de arrecifes

Toma decisiones desde una perspectiva térmica. ¡Los corales que pueden sobrevivir en arrecifes más cálidos y degradados pueden constituir fuentes clave de larvas tolerantes al calor! 

Foto de Antonio Busiello

Sigue las mejores prácticas existentes

Para ello, hay que proteger de forma eficaz las zonas de arrecifes extensas y bien conectadas.

Foto de Antonio Busiello

Gestionar los factores de estrés locales

Seguir gestionando los factores de estrés locales, especialmente la contaminación por aguas residuales procedentes de fuentes terrestres, para maximizar las posibilidades de supervivencia y adaptación de los arrecifes de coral.