Gracias por proteger los arrecifes de coral
Crédito de la foto: Beth Watson / Ocean Image Bank
Gracias: ¡tu compra contribuye a los esfuerzos de conservación de los arrecifes de coral en todo el mundo!
¿Sabías que los científicos prevén que todos los arrecifes de coral estarán amenazados para 2050? Pero aún hay motivos para tener esperanza. Las investigaciones científicas demuestran que los arrecifes de coral pueden adaptarse a los efectos del cambio climático si se dan las condiciones adecuadas, como agua limpia, pesquerías saludables y ecosistemas intactos.
Al proteger los arrecifes de coral de los efectos del cambio climático, ayudas a más de un millón de especies marinas y apoyas a innumerables comunidades que dependen de los arrecifes de coral para su alimentación, sus ingresos y la protección de la costa.
Mantente conectado

Descubre a dónde va tu donación
-
Dónde ver los arrecifes de coral más bonitos del mundo
La mayoría de la gente tiene un arrecife en su lista de lugares que visitar. Quizá sea la Gran Barrera de Coral de Australia. Quizá sean las aguas cristalinas de la Polinesia Francesa o los arrecifes de Filipinas, con su increíble biodiversidad. Cada año, millones de personas viajan por todo el mundo con la esperanza de contemplar una de las mayores maravillas de la naturaleza. Pero aquí viene lo divertido: no hay dos…
-
Cómo una mejor gestión de las aguas residuales puede proteger los arrecifes de coral de Belice
Cuando la gente piensa en las amenazas a los arrecifes de coral, suele imaginar la decoloración de los corales o el aumento de la temperatura del océano. Aunque el cambio climático sigue siendo el mayor reto a largo plazo, hay otra amenaza que daña los arrecifes cada día y que, a menudo, pasa desapercibida: las aguas residuales sin tratar. En todo el mundo, las aguas residuales transportan un exceso de nutrientes, bacterias y otros contaminantes a las aguas costeras. Estos contaminantes…
-
¿Se puede proteger realmente una zona marina protegida (MPA) si hay un problema de aguas residuales?
Durante décadas, la estrategia para salvar nuestros océanos ha sido relativamente sencilla: trazar una línea en un mapa, declararla Área Marina Protegida (AMP) y restringir actividades como la pesca comercial, el transporte marítimo y las perforaciones industriales. Suena como un plan sólido y, sobre el papel, parece aún mejor. Pero hay una verdad evidente y desagradable que estos…


