Introducción a los arrecifes de coral
Amenazas directas
Pesca insostenible
El 55 % de los arrecifes de coral del mundo se ven afectados por la sobrepesca.
Cuando las poblaciones de peces disminuyen, sobre todo las que se alimentan de algas, estas pueden crecer sin control y, con el tiempo, asfixiar a los corales. Otras prácticas pesqueras insostenibles pueden destruir físicamente secciones enteras de los arrecifes de coral; por ejemplo, la pesca con explosivos destruye 64 pies cuadrados (5,9 metros cuadrados) de arrecife con una sola explosión.
Contaminación terrestre
El 25 % de los arrecifes de coral de todo el mundo se ven afectados por la escorrentía agrícola.
Las aguas residuales en los arrecifes de coral adoptan diversas formas: aguas fecales, escorrentías agrícolas, vertidos de residuos industriales, etc. Cuando las aguas residuales llegan al medio marino, traen consigo sustancias químicas y bacterias que son perjudiciales tanto para los arrecifes de coral como para los seres humanos. También aportan nutrientes, que pueden favorecer el crecimiento de algas. Y si los sedimentos llegan al océano a través de la escorrentía, pueden bloquear la luz solar que los corales necesitan para sobrevivir.
Destrucción del hábitat
El 27 % de los arrecifes de coral del mundo se encuentran en zonas protegidas, pero solo el 6 % de ellas están bien gestionadas.
El turismo y el desarrollo costero insostenibles pueden causar daños duraderos en un arrecife de coral. Comportamientos como tocar o pisar un arrecife de coral, o construir edificios y carreteras demasiado cerca de la costa sin tomar las precauciones adecuadas, pueden dañar al instante un arrecife que tiene miles de años de antigüedad. Las prácticas náuticas insostenibles, como fondear en un arrecife, también pueden provocar su destrucción.
